La institución encargada de proteger los derechos humanos en El Salvador ha recibido miles de denuncias que incluyen desapariciones forzadas, ejecuciones extrajudiciales y capturas arbitrarias presuntamente cometidas por agentes del Estado durante el régimen de excepción de Bukele, pero ha guardado silencio.
El Informe Anual 2026 de Amnistía Internacional señala que en El Salvador “se consolidó un modelo represivo marcado por la prolongación del estado de excepción”.
El presidente Nayib Bukele afirmó que actuará contra “los delincuentes de cuello blanco vengan de donde vengan”. Durante su gestión varios de sus funcionarios han sido señalados por actos de corrupción.