Los registros periodísticos e informes dan cuenta de que diversos organismos internacionales y salvadoreños se pronunciaron a favor de la población en los años más violentos del país.
De acuerdo con el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, en el país “no hay” homicidios, ni violaciones, ni robos, pero las estadísticas oficiales lo contradicen.
Los pocos datos oficiales disponibles sugieren que las condiciones sociales y de seguridad siguen siendo adversas para las niñas, niños y adolescentes, con la problemática de la violencia sexual con cifras a nivel de pandemia.