En julio de 1969, los ejércitos de El Salvador y Honduras protagonizaron una guerra que dejó un saldo de 300 militares muertos, centenares de heridos y desplazados. Aunque mediáticamente se conoce como la “guerra del fútbol” sus causas fueron mucho más profundas.
Durante el desarrollo de un juicio masivo en contra de centenares de cabecillas de la MS-13, la Fiscalía presentó pruebas y alegatos que ponen en entredicho la versión oficial de que se había controlado totalmente el flujo de información y órdenes a miembros de estas estructuras con el exterior.
En la sesión extraordinaria en la que el bukelismo dio una “licencia” a Bukele en la búsqueda de su reelección inconstitucional y votaron para nombrar una designada a la Presidencia, los diputados desinformaron para justificar sus acciones.