En el marco de la celebración del día de la madre, un grupo de mujeres, familiares de capturados durante el estado de emergencia, lanzaron frente a Catedral de San Salvador un movimiento de solidaridad ante la violaciones a derechos humanos.
En resumen:
- Grupo de mujeres crean movimiento para pedir la liberación de sus familiares capturados en el régimen
- Las madres de las víctimas piden la intersección de San Romero, un ícono de la búsqueda de la justicia
- Piden respeto al debido proceso y la libertad de las personas inocentes
Por Lissette Lemus
Marcela Alvarado lleva cuatro años denunciando incansablemente la captura arbitraria de su hijo José Duval Mata Alvarado durante el régimen de excepción. Aunque dos tribunales han ordenado su liberación, el joven sigue encarcelado sin justificación y las autoridades no le dan una respuesta a la madre.
Mata Alvarado, tractorista en una cooperativa agrícola, estuvo entre los más de 100 detenidos en Usulután durante los primeros meses presuntamente por colaborar con las pandillas. De ese grupo, al menos 10 personas ya recuperaron su libertad bajo medidas sustitutivas a la detención.
Pero otras afectadas, como Marcela Alvarado, siguen levantando la voz para pedir justicia por sus familiares que siguen encarcelados, por lo que se han agrupado en el movimiento Madres por la Libertad, conformado por 60 mujeres.
“Muchas hemos quedado solas sosteniendo económicamente las necesidades de nuestros hogares, enfrentando estigmatización social y cargando el dolor emocional de la ausencia”, expresaron en un comunicado.
El movimiento está formado por personas detenidas en Puerto El Triunfo y el Bajo Lempa, y entre sus demandas están el cumplimiento del derecho a la defensa, procesos judiciales individuales, que se respete el debido proceso y la liberación de los inocentes.
Desde la implementación del estado de emergencia en marzo de 2022, los cuerpos de seguridad del Estado han capturado a más de 90,000 personas por supuestamente pertenecer o colaborar con pandillas.
Sin embargo, alrededor de 10,000 fueron liberadas posteriormente luego de que las autoridades no encontraran indicios de delito en su contra.
Organizaciones de derechos humanos han registrado que en más de cuatro años de la polémica medida, miles de denuncias de capturas arbitrarias, agresiones y torturas en las cárceles y unas 500 muertes bajo custodia del Estado.

Los familiares portaron flores y carteles con fotografías de las víctimas detenidas. Foto Infodemia / Lissette Lemus
Las madres también señalaron la vulneración de su derecho a la visita familiar en la cárceles durante estos cuatro años.
“Nuestra fuerza nace desde la memoria, la esperanza y la convicción de que exigir información, visita familiar y pruebas de vida no es un delito, sino un derecho”, señaló Mirna Urias, vocera del movimiento y madre de Marlon Kevin Orantes.
El hijo de Mirna fue capturado el 30 de marzo de 2022 en Puerto El Triunfo supuestamente por agrupaciones ilícitas. Desde entonces, asegura que no ha podido verlo ni recibir información oficial sobre su estado de salud o condición.
“Se le va a dejar su paquete y todo lo que se le puede llevar, pero no sabemos si están o no. No tenemos la certeza de que estén vivos porque no tenemos una prueba de vida”, manifestó.
Las madres también denunciaron que frecuentemente son señaladas como “madres de pandilleros” cada vez que participan en actividades públicas para exigir justicia. Por ello, insistieron en que salen a “dar la cara” porque están seguras de que sus familiares no tenían vínculos con estructuras criminales.
“Les diría que den Gracias a Dios que no están en nuestros zapatos porque no es fácil estar en esta situación (…) No les deseamos el mal, pero si en algún momento les toca pasar por esto, aquí estaremos para apoyarlas”, dijo Urias.
Uno de los mayores temores de estas madres es que sus hijos sean condenados en juicios masivos, por lo que piden al gobierno que los procesos sean individuales y que se respete el debido proceso.
“Sería injusto que las personas privadas de libertad que son inocentes tuvieran que sufrir una condena sin ser culpables de algo”, agregó Mirna Urias.

Los integrantes del Movimiento elevaron su plegaria al Santo Romero.Foto Infodemia / Lissette Lemus
El movimiento de madres pidió la intersección de San Óscar Arnulfo Romero, un ícono de la defensa de los derechos humanos que fue asesinado en marzo de 1980 mientras oficiaba una misa en el hospital La Divina Providencia.
Conocido como el ”Santo de América”, desde los púlpitos, Romero denunciaba las agresiones, persecución y crímenes en los años previos al conflicto armado (1980-1992).
*Fotografías bajo copyright de su autora.
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