Durante cuatro años, El Salvador permanece bajo un régimen de excepción que ha permitido combatir a las pandillas, reducir los homicidios y los delitos en el país. La medida también ha provocado una serie de denuncias de presuntas violaciones a derechos humanos, las cuales han sido negadas por las autoridades.
Entre enero y agosto, la Fiscalía y los centros judiciales del país reportan centenares de condenas impuestas en audiencias únicas a pandilleros y colaboradores, mientras tanto, abogados y organizaciones de derechos humanos advierten sobre limitaciones al derecho de defensa de algunas personas que habrían sido acusadas presuntamente de forma arbitraria.
Un reciente informe de expertos forenses, solicitado por Human Rights Watch (HRW), reveló serias fallas en la atención médica y en la posterior investigación posterior a la muerte del exasesor de seguridad del gobierno salvadoreño, Alejandro Muyshondt.
Nayib Bukele afirmó en las Naciones Unidas que en El Salvador las personas viven “con su libertad y derechos humanos totalmente respetados". Está afirmación es falsa, dado que desde la implementación del régimen de excepción, diversas organizaciones han registrado atropellos a los derechos humanos.
La propaganda y la falta de claridad ante la ausencia de los derechos suprimidos respondería al alto nivel de popularidad del que goza la polémica medida, señala la última encuesta de IUDOP.
Amnistía Internacional señala que El Salvador atraviesa un alarmante retroceso y deterioro en la garantía de los derechos humanos bajo el contexto del régimen de excepción en el Gobierno de Nayib Bukele, además de que la violencia del Estado viene sustituyendo a la de las pandillas. Acá te explicamos.
El Comisionado de Derechos Humanos del Gobierno salvadoreño, Andrés Guzmán, afirmó ante la CIDH que bajo el régimen de excepción no se han registrado...