En el marco de la celebración del día de la madre, un grupo de mujeres, familiares de capturados durante el estado de emergencia, lanzaron frente a Catedral de San Salvador un movimiento de solidaridad ante la violaciones a derechos humanos.
En redes sociales, numerosos perfiles de la sociedad civil denuncian la reciente captura de una maestra en el marco del Régimen de Excepción, pero el caso no es nuevo.
Según un reciente informe estadounidense, el Estado de El Salvador ha implementado marcos legales y programas para reducir el problema del trabajo infantil, sin embargo, persisten retos debido a la pobreza, la falta de recursos y la aplicación limitada de las leyes.
En la entrevista con el medio estadounidense, Nayib Bukele buscó desmarcar a sus funcionarios de confianza de las sanciones impuestas por Estados Unidos por negociar con las maras.
El Salvador nuevamente utilizó la carta de “no injerencia” para no pronunciarse en contra de las violaciones a procesos democráticos, pero las evidencias muestran que la intromisión del país centroamericano ante los asuntos internos de otros países es constante.
En su discurso del 15 de septiembre, el presidente Nayib Bukele destacó la baja de la migración y las intenciones de retorno como logros significativos de su Administración, pero el mandatario emitió información engañosa e imprecisa sobre el tema migratorio.